MARCOS 1:14-31. Lección # 2
La naturaleza del llamado y del que llama
I. Saludos:
Nota: Si alguien viniera a alguno de nuestros grupos juveniles o iglesia y dijera: «¿De qué trata su grupo?» ¿Qué les diría?
P. ¿Cuál es nuestro mensaje para nuestros vecinos alrededor de la iglesia?
Res = Ciertamente, diríamos que somos una «Iglesia», específicamente una «iglesia cristiana». Somos un grupo que se centra en la vida y enseñanzas de Jesús.
P. Entonces ¿cómo deberíamos decirlo? ¿Cómo podemos decirle a nuestros familiares y vecinos la naturaleza de la «Religión cristiana»?
Res = Veamos cómo Jesucristo definió a la «Religión cristiana»
II. ¿De qué se trata Jesús? ¿Cuál es su mensaje?
>>>> Pida a alguien que lea Marcos 1:14-15
P. ¿Cuáles fueron las dos partes del mensaje de Jesús?
Res = Los dos temas claves de este resumen de la predicación de Jesús fueron: 1) algo está aquí 2) esto es lo que debes hacer al respecto.
Echemos un vistazo al primero de estos temas. Jesús dijo que el tiempo estaba maduro, el tiempo estaba listo, y que el «Reino de Dios» estaba cerca. Algo estaba aquí ahora, aparentemente accesible, y Jesús lo llamó el «Reino de Dios».
A. El reino de Dios
P. ¿Qué es el reino de Dios?
Res = Déjelos dar sus diferentes respuestas y luego simplemente diga: «El reino de Dios está donde Dios es rey. Es donde Dios tiene dominio.»
P. Entonces ¿qué estaba diciendo Jesús que estaba cerca??
Res = El lugar donde Dios está en control, la oportunidad de que el control de Dios se manifiestara estaba cerca.
B. Arrepiéntanse y crean.
P. ¿Qué debemos hacer según 1:15? ¿Cuál es nuestro papel?
Res = Arrepentirse y creer en el evangelio.
P. ¿Qué significan estas dos palabras?
Res = Hemos escuchado tanto estas palabras que existe el riesgo de que pierdan significado. Así que probemos un nuevo enfoque y veamos si Marcos explica lo que significan estas palabras. Dejemos que Marcos comience a decirnos qué significa «arrepentirse y creer» y «Reino de Dios».
III. El llamado: primera entrega sobre lo que significa arrepentirse y creer. Marcos 1:16-20
>>>> Pida a alguien que lea Marcos 1:16-20.
P. ¿Llamó Jesús a la élite para que fueran sus discípulos?
Res = No, llamó a obreros. Cuando Dios vino a la tierra y eligió a los hombres para llevar el mensaje más importante que el mundo iba a escuchar, eligió a personas de la clase obrera. Eligió a hombres que sabían cómo trabajar duro con sus manos. ¡¡Nunca desprecies a los hombres que trabajan con sus manos, Dios no lo hace!! >>>> I Samuel 16:1-13, 17:34-35.
P. ¿Cómo respondieron ellos? ¿Cómo «creyeron y se arrepintieron» estos discípulos? ¿Qué hicieron ellos que nosotros podemos hacer para que el «reino de Dios» pueda acercarse a nosotros?
Res = Fueron llamados, y su llamado involucró dejar cosas para poder seguir a Jesús. Involucró un costo. Los discípulos tuvieron que dejar atrás su ocupación y seguridad. Involucrarse con el verdadero Jesús podría implicar que dejemos cosas atrás, tal vez incluso nuestra ocupación.
Nota: Jesús podría pedirnos que dejemos cosas específicas si realmente queremos seguirle. Cuáles podrían ser esas cosas específicas, he descubierto que es diferente para cada persona.
P. ¿El llamado llega para seguir a una organización (iglesia) o a un sistema de creencias, o a una persona?
Res = Si usted ha sido llamado a alguna otra cosa que no sea Jesús mismo, no es un llamado adecuado.
P. ¿Incluye el llamado el llamado a una tarea? De ser así ¿cuál era la tarea de los discípulos?
Res = Esa tarea no era obtener una gran carrera sino una tarea de ayudar a otros. Somos pescadores de hombres. Debemos buscar almas. No estamos para construir organizaciones, ni nuestra reputación, sino para «pescar hombres».
Nota: = Si no estamos dominados por la necesidad de alcanzar almas perdidas entonces algo está mal. Tal vez esto nos ayude a definir nuestro primer término, el término de «arrepentimiento».
Nota: Dijimos que queríamos ver cómo Marcos definía arrepentimiento. Observemos primero que la palabra en hebreo literalmente significa «dar la vuelta».
P. ¿De qué se vuelven Juan, Santiago, etc.?
Res = Dejaron la pesca y a un familiar.
P. ¿Qué tiene de malo la pesca?
Res = Nada. Jesús en Marcos 2 llama a Leví de un trabajo que era pecaminoso, pero no todo de lo que nos llama es malo. Algunas veces «lo bueno puede ser el enemigo de lo mejor». Si vamos a obedecerle, a seguirle, tendremos que dejar algo por el bien del reino. Ciertas cosas deben ser dejadas atrás por el bien de nuestra participación en el reino. Incluso si esas cosas son buenos padres y buenos trabajos. Algunas veces cosas buenas necesitan ser dejadas atrás, necesitamos “volvernos” en nuestra evaluación de lo que es más importante en nuestras vidas.
Donde Jesús reina en la vida de un individuo, ahí está presente el reino de Dios. Si el reino de Dios está cerca entonces otras personas serán llamadas a Él. Su tarea será alcanzar almas, y el llamado les costará su seguridad y zonas de confort.
IV. El que nos llama a seguirle: Poderoso y compasivo. Marcos 1:21-31
Nota: Recuerde que un llamado implica a «alguien que llama». Es importante saber quién es quien llama. Hay quizás dos palabras que podrían resumir lo que Marcos nos dice sobre Quién nos está invitando: poder y compasión.
A. Poder compasivo sobre los demonios. Marcos 1:21-28.
>>>> Pida a alguien que lea Marcos 1:21-28.
P. ¿Cuánto tuvo que batallar Jesús para expulsar al demonio?
Res = Batalló poco o nada. Jesús habló; los demonios intentaron lanzar un último grito, pero tuvieron que obedecer y dejar a la pobre persona.
P. ¿Existe tal poder hoy en nuestra iglesia?
P. ¿Entienden los demonios su poder? ¿Intentan combatirlo?
Res = Jesús los detuvo con una palabra. No realizó ningún ritual, hechizo ni acción mágica. Simplemente habló. No batalló; el demonio no era rival para su poder. Es similar a cómo Dios creó al mundo; con su voz.
P. ¿Aceptó Jesús el testimonio del diablo?
Res = No, vea el versículo 24 y especialmente el 25. No aceptó el testimonio de los demonios a pesar de que eran bastante dramáticos.
B. Poder compasivo sobre la enfermedad. Marcos 1:29-31.
>>>> Pida a alguien que lea Marcos 1:29-31.
P. ¿Cómo sanó Jesús en esta ocasión? ¿utilizó palabras?
Res = Observe que Jesús no la sanó con una palabra sino simplemente tomándola de la mano. No hubo ritual ni técnica en la sanidad de Jesús. Hubo casi informalidad sobre la manera en que lo hizo.
P. ¿Qué hizo la suegra de Pedro después de ser sanada?
Res = Cuando Jesús toca a una persona, se le otorga la dignidad dar también. Esto nos dice algo acerca de la suegra de Pedro y algo acerca del verdadero “toque” de Dios.
Nota: Hay un gran lema escocés: «Salvado para servir». Quizás, la clave para algunos de nosotros en la actualidad es darnos cuenta de que, si hemos recibido, necesitamos dar. Tal vez nuestra propia salud espiritual está ligada a lo que podemos hacer ahora que somos salvos.
P. ¿Qué tienen ambas historias en Común?
Res = En ambas historias, el poder de Jesús fue beneficioso para los humanos involucrados. En el primer caso, había un hombre dominado por el diablo, y en el otro una mujer dominada por la enfermedad. Jesús los restauró a su «normalidad». Les regresó «salud» la cual se definía de diferentes formas según sus diferentes necesidades.
P. ¿Cobró dinero o trató de ganar algo para sí mismo?
P. ¿Pueden estas dos sanaciones ser una pista sobre si alguien es realmente como Jesús y si debe ser seguido como su representante?
Res = Él sanó tanto pública como privadamente. Una sanación fue públicamente increíble, mientras que la otra fue en un hogar en una situación doméstica. Él no sanó solamente a los que le daban una buena reputación.
P. ¿Cuáles son las pistas de estas dos historias de que alguien es realmente como Jesús?
Res = Podríamos ayudarnos haciendo una lista como grupo para que podamos recordar cómo decidir a quién debemos seguir.
V. Conclusión: un vistazo al aspecto de la legitimización:
A. Legitimación del que llama. Jesús es digno de ser seguido ya que Dios mismo es digno de ser seguido. Primero, se describe a Jesús como teniendo poder y se le retrata por lo tanto como un líder poderoso. Segundo, su poder fue utilizado para expresar su naturaleza compasiva. Jesús sanó y liberó a los que eran oprimidos y a los que estaban enfermos. Su poder era usado para otros.
B. Legitimación del llamado. No puede haber un verdadero seguimiento de Jesús sin costo, sin dejar algo atrás. Él nos llama a sí mismo y a una tarea. Queremos ser como la suegra de Pedro. Dios no ha cambiado. Cuando Moisés fue llamado, fue para cumplir una tarea… la liberación de su pueblo que era oprimido.