EL DESIERTO Y EL ESPÍRITU= EL COMIENZO DE LAS BUENAS NOTICIAS

MARCOS 1:1-13 LECCIÓN# 1
EL DESIERTO Y EL ESPÍRITU= EL COMIENZO DE LAS BUENAS NOTICIAS

I. Saludos:
II. Inicios:
A. Introducción:
Nota: El libro de Marcos es considerado por algunos como el primero de los Evangelios escritos. La tradición de la Iglesia nos dice que el libro es el relato de Marcos sobre la predicación de Pedro tal como Marcos lo escuchó, sin duda muchas veces, en Roma. Así que, en cierto sentido, el Evangelio de Marcos es posiblemente el relato del Apóstol Pedro sobre la vida y enseñanzas de Jesús.
Nota: Una idea más antes de comenzar. Si usted batalla con la gramática, y no es un excelente escritor, entonces conectará con Marcos. El griego en Marcos es pobre y su gramática parece estar llena de errores. El griego de Lucas es mucho más bello en comparación.
B. El comienzo:
>>>> Haga que alguien lea Marcos 1:1.
P. ¿Esto es el comienzo de qué?
Res = El evangelio de Jesucristo.
P. ¿Qué significa «evangelio»?
Res = «Buenas Noticias». Muchos de nosotros estamos en el comienzo de nuestra fe y a muchos de nosotros nos gustaría comenzar una nueva y más desafiante vida con nuestro Señor. Así que quizás este pueda ser el comienzo de buenas noticias en nuestras vidas.
C. Marcos el hombre:
Nota: Hay dos conjuntos de cuatro referencias cortas a Marcos el hombre. Leamos: Hechos 12:12; 12:25, 13:13; y 15:37-40 (asigne un texto a cuatro personas de la sala).
>>>> Pida a las cuatro diferentes personas que lean su texto:
P. ¿Qué fue lo que provocó la falla de Marcos?
Res = Dividió a un equipo evangelístico piadoso. Sin embargo, Bernabé se apiadó de Marcos. Fue el mismo Bernabé que se arriesgó con el rechazado Pablo en los comienzos de éste. Pablo confrontó a la persona que cometió el error, mientras que Bernabé aceptó a la persona que cometió el error. Tal vez ambos están sirviendo al Espíritu. Pareció funcionar. Escoja a cuatro personas para leer: Col. 4:10; Filemón 24; II Tim. 4:11; I Pedro 5:13 (asigne un texto a cada una de las 4 personas en la sala).
>>>> Pida a las cuatro diferentes personas que lean su texto:
P. ¿Hay esperanza para nosotros si hemos fallado temprano en nuestra vida cristiana?
Res = Marcos se crio en el movimiento cristiano desde sus inicios. Fue como si él fuera un «niño de iglesia» y los «niños de iglesia» con frecuencia son los que no tienen la suficiente dureza para realmente vivir la vida cristiana. Si usted ha sido criado en la iglesia, y siente que ha fallado, entonces tal vez el solo hecho de que Dios haya permitido a este fracaso, a este desertor, escribir uno de los evangelios, sea una palabra de aliento para usted.
D. ¿Cómo comienza uno a hablar de la llegada de Dios a la tierra?
Nota: Un evangelio es un relato de Dios Todopoderoso viniendo a la tierra. Es la historia de Dios convirtiéndose en hombre.
P. ¿Cómo comenzaría usted tal relato? ¿Cuál es la mejor manera, según Marcos, para comenzar a aprender sobre Jesucristo? Marcos ha estructurado su historia de manera notable. Parece que Marcos quería que nos pusiéramos dentro de la historia para que se volviera nuestra historia.
P. ¿Cómo comenzó Dios la predicación de las buenas nuevas de Jesús para usted?
¿Cómo lo escuchó la primera vez de una manera que lo impactó?
Res = Vea si alguien quiere compartir su experiencia. Observe qué historia eligió Marcos para contar la historia del ‘Hijo de Dios’ viniendo a la tierra.

III. Juan el predicador del arrepentimiento:
>>>> Pida a alguien que lea Marcos 1:2-4.
P. ¿Cómo comienza nuestra historia?
Res = La historia comienza con un hombre llamado Juan predicando un mensaje singular.
P. ¿Cuál era la esencia del mensaje de Juan?
Res = Arrepentimiento. Marcos parece estar diciendo que, si la gente desea que Dios venga entre ellos, Dios exigirá que comiencen con arrepentimiento.
P. ¿Cuántos cristianos, que realmente vivieron por Cristo, comenzaron su andar con Dios con arrepentimiento?
Res = Pídales que cuenten algunas de sus experiencias y luego mencione que quizás algunos de ellos comenzarán realmente a encontrarse con el Cristo viviente cuando comiencen a arrepentirse verdaderamente. Hasta que lo hagan realmente no estarán listos para recibir al hijo de Dios, sin importar qué origen religioso tengan.
>>>> Pida a alguien que lea Marcos 1:5-6.
P. ¿Qué nos dijo esto acerca de Juan?
Res = Observe de dónde viene el mensajero; vino del desierto. El desierto es un doble símbolo en el Antiguo Testamento. Significa pureza y también el estar en una condición de privación.
P. ¿Dónde adquirió Moisés la Ley?
Res = Moisés recibió la Ley en el Monte Sinaí, en el desierto. Vivir en el desierto es vivir una vida difícil. Es físicamente muy incómodo. Moisés no escuchó la Palabra de Dios en las cómodas (pero distractoras) circunstancias del centro de Babilonia o el Cairo.
P. ¿A quién le recordaba Juan a la gente?
Res = A Elías. Él también venía del desierto. Él no había vivido una vida suave ni había venido de los grandes seminarios o escuelas de su tiempo. El vino del desierto ¿Está diciendo Marcos que para ser un siervo de Dios y ser capaz de llevar el mensaje de Cristo a un mundo perdido y moribundo, uno debe pasar un tiempo en el desierto? ¿Debe de haber algún tipo de incomodidad en el entrenamiento del mensajero?
>>>> Pida a alguien que lea Marcos 1:7-8.
P. ¿A quién estaba promoviendo Juan?
Res = Juan estaba promoviendo a Jesús. Al igual que Juan, nuestro objetivo es señalar a Jesús, no a nosotros mismos. Nuestro objetivo no es tener una buena carrera, ganar respeto, o ser alguien de importancia en la comunidad religiosa. Nuestro objetivo es señalar a Jesús, pues si somos sabios, como Juan, nos damos cuenta de que no somos dignos ni de desatar la correa de sus sandalias. A Juan no le interesaba la falsa humildad, sino que era realmente humilde, pues veía su labor y su lugar en el contexto de Jesús. El veía su rol como el de promover a alguien más.
P. Juan el «Bautista» prometió que el que venía bautizaría no con agua ¿sino con qué?
Res = El Espíritu Santo

IV. Los comienzos de Jesús:
>>>> Pida a alguien que lea Marcos 1:8-13.
A. El trabajo inicial del Espíritu.
P. ¿Quién descendió sobre Jesús?
Res = El Espíritu Santo (Marcos 1:10).
P. ¿Quién condujo a Jesús al desierto?
Res = El Espíritu Santo (Marcos 1:12). El mismo Espíritu hizo ambas cosas. Él bautizó y condujo a Jesús al desierto.
P. ¿Con quién quiere bautizarnos Jesús?
Res = Con el mismo Espíritu Santo (Marcos 1:8).
Nota: Si permitimos al Espíritu Santo de Jesús lidiar con nuestras vidas, y lo obedecemos, Él nos bautizará, pero también nos conducirá al desierto.
P. ¿Simboliza el desierto buenos y sencillos tiempos?
Res = No, es el lugar de tentación, lucha y dificultad. Sin embargo, tales experiencias no son para nuestra ruina, sino para nuestro bien,
P. ¿Puede usted compartir una ocasión en que una lucha o dificultad lo haya bendecido a usted o a otra persona que conozca?
Res = Solo aquellos que han luchado en los aspectos sombríos de la vida pueden conocer realmente al Señor. Una señal de que usted ha sido llamado, o una señal de que usted entiende quién es el Señor parece ser que usted haya pasado por experiencias en el desierto.
Si Dios no lo ha bendecido con un compañero constante del sexo opuesto, o un trabajo fácil y agradable, o el éxito que le gustaría o merece, o la salud que desea, podría ser una señal de que le gustaría enseñarle. Él enseña, instruye, prepara, y prueba a sus mejores en el desierto.
P. ¿Puede pensar en otros buenos comienzos en la Biblia que hayan iniciado en el desierto?
Res = ¿Recuerdan a Moisés? Él sufrió grandes desilusiones y pasó 40 años en el desierto antes de convertirse en el más grande de todos los profetas de Dios.
¿Recuerdan a Israel en el libro de Números? La experiencia de Jesús fue similar a los grandes temas del pentateuco. Después de que Dios salvó a Israel con gran poder en el Mar Rojo, entonces los llevó a una experiencia en el desierto. ¿Recuerdan a David en los libros de Samuel? Él fue ungido rey a una edad temprana (posiblemente 15), pero pasó otros 15 siendo perseguido por Saúl (a menudo en el desierto) antes de convertirse en rey. Tener una experiencia en el desierto es entrenamiento necesario para poder vivir en la «tierra prometida».
Recuerde a Elías, Juan y Jesús, y sí, a nuestro propio Marcos “renuncio cuando las cosas se ponen difíciles”. Nuestro desierto podría estar ahora, o aún está por llegar, pero será para nuestro bien.
Nota: Si leemos la historia de Marcos y nos colocamos en la posición de Juan el Bautista, entonces aprendemos que para ser poderosos para presentar a Dios a los demás debemos ser colocados en el desierto. Incluso Jesús fue enviado al desierto. Si nos ponemos en el lugar de un lector del evangelio de Marcos, Marcos parece estar diciendo que la primera tarea de la preparación es arrepentirse. Ambos temas se encuentran repetidamente en el Antiguo Testamento. La necesidad de la dificultad es parte del entrenamiento de un mensajero de Dios, y el punto de partida para estar bien con Dios es a menudo el arrepentimiento.
Nota: Una observación final: las experiencias en el desierto siempre terminan si somos fieles.
Si aprendemos disciplina en nuestro desierto (dificultades o fracasos) entonces podremos salir como Marcos.